Aldo Manucio, el impresor que inventó el libro portátil
Aldo Manucio fue mucho más que un impresor renacentista: inventó el libro portátil, impulsó la cursiva y convirtió su marca en sinónimo de calidad editorial. Este artículo recorre sus principales innovaciones y las conecta con los retos actuales del diseño de documentos corporativos: informes que nadie lee, PDFs interminables y catálogos que no transmiten valor. Desde el formato hasta la tipografía, se proponen claves prácticas inspiradas en la imprenta aldina para mejorar la experiencia de lectura y reforzar la imagen de marca en cada pieza que publicas.
