El interrobang que la tipografía olvidó

El inter­ro­bang nació en los años sesen­ta para resol­ver un pro­ble­ma muy con­cre­to: expre­sar sor­pre­sa e incre­du­li­dad en una sola mar­ca, en lugar del clá­si­co «?!». Lo apo­ya­ron fun­di­cio­nes, máqui­nas de escri­bir y artícu­los entu­sias­tas, pero nun­ca logró con­ver­tir­se en signo están­dar. En este artícu­lo repa­sa­mos su his­to­ria, su fra­ca­so silen­cio­so y su dis­cre­ta super­vi­ven­cia en Uni­co­de y algu­nas fuen­tes moder­nas. Más allá de la anéc­do­ta, el inter­ro­bang nos ayu­da a enten­der por qué cier­tas inno­va­cio­nes tipo­grá­fi­cas no se adop­tan y qué impli­ca­cio­nes tie­ne eso para el dise­ño edi­to­rial y corporativo.

Erratas: cuando el diablo corrige tus textos

Des­de un demo­nio medie­val que colec­cio­na­ba erro­res has­ta la famo­sa «Biblia del peca­dor», este artícu­lo reco­rre la his­to­ria de las erra­tas tipo­grá­fi­cas para extraer lec­cio­nes muy actua­les para empre­sas y estu­dios de dise­ño. Verás cómo un sim­ple fallo pue­de com­pro­me­ter la con­fian­za en un infor­me, catá­lo­go o memo­ria anual, y por qué la correc­ción debe inte­grar­se en el pro­pio pro­ce­so de maque­ta­ción. Un tex­to pen­sa­do para mar­cas que quie­ren cui­dar cada deta­lle de sus docu­men­tos, sin per­der el pun­to humano que hace que, a veces, inclu­so el error cuen­te una historia.

Tu Word no es un libro (todavía)

Escri­bir un libro y maque­tar­lo son pro­ce­sos com­ple­ta­men­te dis­tin­tos, pero muchos auto­res los con­fun­den. Dedi­can horas a deco­rar su manus­cri­to en Word —movien­do imá­ge­nes, ajus­tan­do tabu­la­cio­nes, for­zan­do sal­tos de línea— sin saber que todo ese esfuer­zo visual se per­de­rá al impor­tar el tex­to en un soft­wa­re pro­fe­sio­nal de maque­ta­ción. Este artícu­lo expli­ca cómo pre­pa­rar un manus­cri­to lim­pio y bien estruc­tu­ra­do: des­de el uso correc­to de esti­los de párra­fo has­ta la ges­tión ade­cua­da de imá­ge­nes, tablas, notas al pie y sig­nos tipo­grá­fi­cos. Por­que un buen libro siem­pre empie­za con un buen manus­cri­to, no con un Word bonito.

Comic Sans: del cómic al infierno tipográfico

Comic Sans es el villano favo­ri­to del dise­ño grá­fi­co, pero su his­to­ria es más com­ple­ja que un sim­ple “no la uses jamás”. Este artícu­lo reco­rre su ori­gen en Micro­soft, expli­ca cómo y por qué se con­vir­tió en sím­bo­lo de ama­teu­ris­mo y ana­li­za qué pode­mos apren­der hoy de su mala fama. Des­de el tono tipo­grá­fi­co has­ta la cons­truc­ción de sis­te­mas de mar­ca cohe­ren­tes, la tipo­gra­fía se reve­la como una herra­mien­ta estra­té­gi­ca. Ideal para empre­sas y pro­fe­sio­na­les que tra­ba­jan con docu­men­tos, pre­sen­ta­cio­nes y publi­ca­cio­nes y quie­ren evi­tar que la for­ma arrui­ne el fondo.

James Mosley

James Mosley: El historiador que transformó nuestra comprensión de la tipografía

James Mos­ley dedi­có su vida a estu­diar la tipo­gra­fía des­de su dimen­sión mate­rial y cul­tu­ral, ale­ján­do­la del mito y acer­cán­do­la al cono­ci­mien­to rigu­ro­so. Duran­te 44 años en la St Bri­de Library de Lon­dres, res­ca­tó tipos móvi­les, pun­zo­nes y matri­ces que otros des­car­ta­ban, trans­for­man­do la ins­ti­tu­ción en uno de los mayo­res cen­tros de refe­ren­cia mun­dial. Su méto­do incó­mo­do pero nece­sa­rio exi­gía prue­bas docu­men­ta­das para cada afir­ma­ción. Des­mon­tó mitos como el ori­gen deci­mo­nó­ni­co de las sans serif y reva­lo­ri­zó figu­ras olvi­da­das. Aun­que nun­ca dise­ñó tipo­gra­fías comer­cia­les, su influen­cia atra­vie­sa toda la tipo­gra­fía contemporánea.

Apple Creator Studio vs Adobe Creative Suite

Apple Creator Studio vs Adobe Cloud ¿de quién te fías?

Apple Crea­tor Stu­dio lle­ga como alter­na­ti­va seria a Ado­be Crea­ti­ve Cloud, espe­cial­men­te para estu­dios que tra­ba­jan ya sobre Mac y iPad. Ana­li­za­mos qué inclu­ye el nue­vo bund­le de Apple, cómo se com­pa­ra con las más de 20 apps de Ado­be y qué impli­ca para empre­sas cen­tra­das en dise­ño edi­to­rial, maque­ta­ción y con­te­ni­do audio­vi­sual. Habla­mos de pre­cios, ren­di­mien­to, IA, flu­jos reales de tra­ba­jo y com­pa­ti­bi­li­dad con pro­vee­do­res. Una guía cla­ra para deci­dir si te con­vie­ne seguir apos­tan­do todo a Ado­be, apos­tar por Apple o com­bi­nar ambas pla­ta­for­mas de for­ma estratégica.

Aldo Manucio

Aldo Manucio, el impresor que inventó el libro portátil

Aldo Manu­cio fue mucho más que un impre­sor rena­cen­tis­ta: inven­tó el libro por­tá­til, impul­só la cur­si­va y con­vir­tió su mar­ca en sinó­ni­mo de cali­dad edi­to­rial. Este artícu­lo reco­rre sus prin­ci­pa­les inno­va­cio­nes y las conec­ta con los retos actua­les del dise­ño de docu­men­tos cor­po­ra­ti­vos: infor­mes que nadie lee, PDFs inter­mi­na­bles y catá­lo­gos que no trans­mi­ten valor. Des­de el for­ma­to has­ta la tipo­gra­fía, se pro­po­nen cla­ves prác­ti­cas ins­pi­ra­das en la impren­ta aldi­na para mejo­rar la expe­rien­cia de lec­tu­ra y refor­zar la ima­gen de mar­ca en cada pie­za que publicas.

Espaciado, Kerning, Tracking

Espaciado que enamora a primera vista

Trac­king y ker­ning son dos con­tro­les tipo­grá­fi­cos que, usa­dos con cri­te­rio, pue­den trans­for­mar por com­ple­to la per­cep­ción de cual­quier docu­men­to cor­po­ra­ti­vo. El artícu­lo expli­ca des­de cero qué hace cada uno, cómo afec­tan a legi­bi­li­dad y tono de mar­ca y qué fac­to­res hay que con­si­de­rar antes de ajus­tar el espa­cia­do. Inclu­ye pau­tas prác­ti­cas para infor­mes, pre­sen­ta­cio­nes y logo­ti­pos, así como erro­res habi­tua­les que con­vie­ne evi­tar. Una guía pen­sa­da para estu­dios y depar­ta­men­tos de dise­ño que quie­ran afi­nar sus maque­tas sin renun­ciar à la agi­li­dad del día a día.