El interrobang que la tipografía olvidó
El interrobang nació en los años sesenta para resolver un problema muy concreto: expresar sorpresa e incredulidad en una sola marca, en lugar del clásico «?!». Lo apoyaron fundiciones, máquinas de escribir y artículos entusiastas, pero nunca logró convertirse en signo estándar. En este artículo repasamos su historia, su fracaso silencioso y su discreta supervivencia en Unicode y algunas fuentes modernas. Más allá de la anécdota, el interrobang nos ayuda a entender por qué ciertas innovaciones tipográficas no se adoptan y qué implicaciones tiene eso para el diseño editorial y corporativo.









