Anna Rügerin, la mujer que firmó el futuro con tinta

En el verano de 1484, Anna Rüge­rin impri­mió dos libros en Augs­bur­go y los fir­mó con su pro­pio nom­bre, con­vir­tién­do­se en la pri­me­ra mujer tipó­gra­fa en apa­re­cer en el colo­fón de un libro. Here­de­ra de la impren­ta de su mari­do Tho­mas Rüger y par­te de una exten­sa red fami­liar dedi­ca­da al libro, Anna ope­ró su taller en un con­tex­to his­tó­ri­co que rele­ga­ba a las muje­res à la invi­si­bi­li­dad. Su his­to­ria, res­ca­ta­da por la inves­ti­ga­ción aca­dé­mi­ca, es un refe­ren­te inelu­di­ble para enten­der los orí­ge­nes del dise­ño edi­to­rial y la pre­sen­cia feme­ni­na en la tipografía.

Zuzana Licko: La mujer que reinventó la tipografía digital

Zuza­na Lic­ko nació en Bra­tis­la­va en 1961 y emi­gró a Esta­dos Uni­dos en 1968. En 1984, jun­to a su mari­do Rudy Van­der­Lans, cofun­dó Émi­gré Graphics, la pri­me­ra fun­di­ción tipo­grá­fi­ca que creó tipos ori­gi­na­les para Macin­tosh. Sus fuen­tes Oakland, Matrix, Mrs Eaves y Filo­so­fia revo­lu­cio­na­ron el dise­ño grá­fi­co y hoy for­man par­te de las colec­cio­nes per­ma­nen­tes del MoMA y el SFMOMA. Galar­do­na­da con la Meda­lla de Oro del AIGA y múl­ti­ples pre­mios inter­na­cio­na­les, Lic­ko es con­si­de­ra­da una de las figu­ras más influ­yen­tes de la tipo­gra­fía digi­tal del siglo XX.