Lora Lamm llevó el collage al escaparate
Lora Lamm llegó al Milán de 1953 y encontró en La Rinascente un lugar donde cartel, catálogo, publicidad, embalaje y espacio comercial podían formar parte de una misma campaña. Su trabajo combinó gouache, dibujo, collage, fotografía y tipografía sin convertir esa mezcla en una fórmula fija.

