Jacqueline Casey: retícula, ingenio e identidad

Un car­tel de Jac­que­li­ne Casey sue­le dejar dos impre­sio­nes que pare­cen incom­pa­ti­bles. La pri­me­ra es de orden: ali­nea­cio­nes exac­tas, tipo­gra­fía de palo seco, espa­cios medi­dos y una jerar­quía que con­du­ce la lec­tu­ra sin tro­pie­zos. La segun­da es de extra­ñe­za. Una «x» apa­re­ce recor­ta­da en el espa­cio nega­ti­vo, dos líneas cur­vas atra­vie­san una com­po­si­ción rígi­da o las palabras…