Adobe: cuando imprimir bien lo cambió todo

Ado­be no nació con Pho­toshop ni con los crea­ti­vos en agen­cias. Nació en 1982 cuan­do John War­nock y Char­les Gesch­ke deja­ron Xerox con una idea que nadie que­ría escu­char: un len­gua­je capaz de des­cri­bir con pre­ci­sión cual­quier pági­na impre­sa. De ese pun­to de par­ti­da tan poco seduc­tor sur­gió Post­S­cript, el PDF, Illus­tra­tor, Pho­toshop, InDe­sign y Crea­ti­ve Cloud. Este artícu­lo repa­sa la his­to­ria real de Ado­be, des­de el gara­je de Los Altos has­ta los 23.770 millo­nes de ingre­sos de 2025, pasan­do por Ste­ve Jobs, un secues­tro y la revo­lu­ción de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial generativa.

Cuando diseñar era cosa de pulso, paciencia y tinta china

Antes del desk­top publishing, los pro­fe­sio­na­les del dise­ño pre­pa­ra­ban sus ori­gi­na­les a mano: gale­ras de tex­to foto­com­pues­to pega­das con cera, tipo­gra­fía apli­ca­da con trans­fe­ri­bles Letra­set, tra­zos pre­ci­sos con plu­mi­llas Rotring y colo­res espe­ci­fi­ca­dos con el sis­te­ma Pan­to­ne. Este artícu­lo reco­rre las herra­mien­tas y téc­ni­cas que duran­te déca­das defi­nie­ron el tra­ba­jo de maque­ta­do­res y dise­ña­do­res edi­to­ria­les, des­de el sis­te­ma de rotu­la­ción Leroy —inven­ta­do en 1937— has­ta la lle­ga­da del Mac y el Aldus Page­Ma­ker que lo cam­bió todo. Un repa­so nece­sa­rio para enten­der la cul­tu­ra pro­fe­sio­nal del dise­ño gráfico.

La valla de Chesterton, cuando cambiar no es evolucionar

El prin­ci­pio de la valla de Ches­ter­ton, for­mu­la­do en 1929, sigue sien­do la mejor guía para tomar deci­sio­nes de dise­ño y bran­ding. Antes de cam­biar una iden­ti­dad visual con­so­li­da­da, hay que enten­der qué está sos­te­nien­do. Tro­pi­ca­na, Gap y Pep­si apren­die­ron esta lec­ción de la mane­ra más cara. Mas­si­mo Vig­ne­lli y Jan Tschi­chold la cono­cían bien. Este artícu­lo explo­ra la dife­ren­cia entre actua­li­zar, evo­lu­cio­nar y revo­lu­cio­nar en dise­ño edi­to­rial e iden­ti­dad cor­po­ra­ti­va, y por qué con­fun­dir­las pue­de cos­tar mucho más de lo que apa­re­ce en cual­quier presupuesto.

Los arcos dorados: historia y evolución del logotipo de McDonald’s

La «M» ama­ri­lla de McDo­nal­d’s es qui­zá el sím­bo­lo más reco­no­ci­do del pla­ne­ta, pero su his­to­ria está lle­na de deci­sio­nes sor­pren­den­tes. Des­de el pri­mer rótu­lo de 1940 has­ta el dise­ño mini­ma­lis­ta actual, cada cam­bio en el logo­ti­po refle­ja un momen­to cla­ve en la evo­lu­ción de la empre­sa. Arqui­tec­tos, dise­ña­do­res y has­ta un psi­có­lo­go ucra­niano espe­cia­lis­ta en psi­co­lo­gía del con­su­mi­dor par­ti­ci­pa­ron en cons­truir esta iden­ti­dad. Un artícu­lo para enten­der cómo fun­cio­na real­men­te el dise­ño cuan­do está al ser­vi­cio de una estra­te­gia de mar­ca global.