Jacqueline Casey: retícula, ingenio e identidad

Un car­tel de Jac­que­li­ne Casey sue­le dejar dos impre­sio­nes que pare­cen incom­pa­ti­bles. La pri­me­ra es de orden: ali­nea­cio­nes exac­tas, tipo­gra­fía de palo seco, espa­cios medi­dos y una jerar­quía que con­du­ce la lec­tu­ra sin tro­pie­zos. La segun­da es de extra­ñe­za. Una «x» apa­re­ce recor­ta­da en el espa­cio nega­ti­vo, dos líneas cur­vas atra­vie­san una com­po­si­ción rígi­da o las palabras…

Elaine Lustig Cohen diseñaba ideas

Elai­ne Lus­tig Cohen con­vir­tió la cubier­ta edi­to­rial en una for­ma de pen­sa­mien­to. Sus dise­ños para Meri­dian Books, New Direc­tions y el Jewish Museum com­bi­na­ban geo­me­tría, foto­gra­fía, sig­nos y tipo­gra­fía sin ilus­trar lite­ral­men­te el con­te­ni­do. Tras años ges­tio­nan­do el estu­dio de Alvin Lus­tig, desa­rro­lló una prác­ti­ca inde­pen­dien­te y una voz más orgá­ni­ca, expre­si­va y expe­ri­men­tal. Su tra­ba­jo per­mi­te com­pren­der cómo una colec­ción pue­de ser reco­no­ci­ble sin repe­tir siem­pre la mis­ma plan­ti­lla. Tam­bién obli­ga a revi­sar la auto­ría y la pre­sen­cia de las muje­res en la his­to­ria del dise­ño. Sus por­ta­das no ves­tían los libros: dia­lo­ga­ban con ellos y abrían una interpretación.

Beatrice Warde y la tipografía invisible

Bea­tri­ce War­de con­vir­tió una copa de cris­tal en una de las metá­fo­ras más influ­yen­tes del dise­ño edi­to­rial. Según su pro­pues­ta, la tipo­gra­fía debe per­mi­tir que el con­te­ni­do lle­gue al lec­tor sin obs­tácu­los ni exhi­bi­cio­nis­mos. Sin embar­go, nin­gu­na letra es com­ple­ta­men­te neu­tral. Este artícu­lo revi­sa su tra­yec­to­ria, su tra­ba­jo en Monoty­pe y la vigen­cia crí­ti­ca de «The Crys­tal Goblet». Tam­bién tras­la­da sus ideas a infor­mes, memo­rias, catá­lo­gos y docu­men­tos cor­po­ra­ti­vos, don­de la cla­ri­dad depen­de de jerar­quías, rit­mos, colum­nas, espa­cios y deci­sio­nes acce­si­bles. Dise­ñar para leer no sig­ni­fi­ca borrar la per­so­na­li­dad, sino uti­li­zar­la con cri­te­rio y res­pe­to hacia quien con­sul­ta cada página.

Ellen Lupton, la tipógrafa que lo cambió todo

Ellen Lup­ton es una de las dise­ña­do­ras grá­fi­cas más influ­yen­tes del mun­do. Auto­ra de «Thin­king with Type», fun­da­do­ra del Más­ter de Dise­ño del MICA y cura­do­ra emé­ri­ta del Cooper Hewitt, ha cons­trui­do una obra que conec­ta la teo­ría tipo­grá­fi­ca con la prác­ti­ca edi­to­rial. Sus libros, tra­du­ci­dos a múl­ti­ples idio­mas, son refe­ren­cia en escue­las de dise­ño de todo el mun­do. Este artícu­lo reco­rre su tra­yec­to­ria, des­de sus años en el Cooper Union has­ta sus publi­ca­cio­nes más recien­tes, y expli­ca qué pue­de apren­der de ella cual­quier pro­fe­sio­nal del dise­ño y la maque­ta­ción documental.

Cipe Pineles, la diseñadora que reinventó la mirada femenina

Cipe Pine­les fue la pri­me­ra mujer direc­to­ra de arte en una gran publi­ca­ción ame­ri­ca­na. Naci­da en Vie­na en 1908, emi­gró a Esta­dos Uni­dos y cons­tru­yó una carre­ra de casi seis déca­das que trans­for­mó el dise­ño edi­to­rial feme­nino. Diri­gió «Gla­mour», «Seven­teen», «Charm» y «Made­moi­se­lle», lle­vó el arte con­tem­po­rá­neo a las revis­tas de masas y for­mó a gene­ra­cio­nes de dise­ña­do­res en la Par­sons School of Design. Rom­pió las barre­ras del sec­tor una a una, fue pio­ne­ra en múl­ti­ples ins­ti­tu­cio­nes pro­fe­sio­na­les y reci­bió la Meda­lla AIGA pós­tu­ma­men­te en 1996. Su obra sigue sien­do una refe­ren­cia inelu­di­ble del dise­ño grá­fi­co del siglo XX.

Anna Rügerin, la mujer que firmó el futuro con tinta

En el verano de 1484, Anna Rüge­rin impri­mió dos libros en Augs­bur­go y los fir­mó con su pro­pio nom­bre, con­vir­tién­do­se en la pri­me­ra mujer tipó­gra­fa en apa­re­cer en el colo­fón de un libro. Here­de­ra de la impren­ta de su mari­do Tho­mas Rüger y par­te de una exten­sa red fami­liar dedi­ca­da al libro, Anna ope­ró su taller en un con­tex­to his­tó­ri­co que rele­ga­ba a las muje­res à la invi­si­bi­li­dad. Su his­to­ria, res­ca­ta­da por la inves­ti­ga­ción aca­dé­mi­ca, es un refe­ren­te inelu­di­ble para enten­der los orí­ge­nes del dise­ño edi­to­rial y la pre­sen­cia feme­ni­na en la tipografía.