El interlineado: ese silencio que habla

El inter­li­nea­do es el espa­cio entre líneas de tex­to y uno de los fac­to­res más deter­mi­nan­tes de la legi­bi­li­dad en cual­quier docu­men­to impre­so o digi­tal. Des­de las regle­tas de plo­mo de la impren­ta de Guten­berg has­ta los ajus­tes auto­má­ti­cos de InDe­sign, este pará­me­tro tipo­grá­fi­co tie­ne una his­to­ria rica y una influen­cia direc­ta sobre cómo lee­mos y per­ci­bi­mos la infor­ma­ción. En este artícu­lo explo­ra­mos su ori­gen, sus tipos y su papel en el dise­ño edi­to­rial profesional.

Anna Rügerin, la mujer que firmó el futuro con tinta

En el verano de 1484, Anna Rüge­rin impri­mió dos libros en Augs­bur­go y los fir­mó con su pro­pio nom­bre, con­vir­tién­do­se en la pri­me­ra mujer tipó­gra­fa en apa­re­cer en el colo­fón de un libro. Here­de­ra de la impren­ta de su mari­do Tho­mas Rüger y par­te de una exten­sa red fami­liar dedi­ca­da al libro, Anna ope­ró su taller en un con­tex­to his­tó­ri­co que rele­ga­ba a las muje­res à la invi­si­bi­li­dad. Su his­to­ria, res­ca­ta­da por la inves­ti­ga­ción aca­dé­mi­ca, es un refe­ren­te inelu­di­ble para enten­der los orí­ge­nes del dise­ño edi­to­rial y la pre­sen­cia feme­ni­na en la tipografía.

Qué no es un diseñador gráfico (y por qué importa saberlo)

El dise­ño grá­fi­co no es cues­tión de gus­to ni de tener acce­so a las herra­mien­tas ade­cua­das. Es una dis­ci­pli­na que com­bi­na cono­ci­mien­to téc­ni­co, for­ma­ción cul­tu­ral y aná­li­sis estra­té­gi­co para que los men­sa­jes lle­guen a su audien­cia. Este artícu­lo des­mon­ta la con­fu­sión más habi­tual sobre el tra­ba­jo de un dise­ña­dor: en qué con­sis­te real­men­te su labor, qué dis­tin­gue una publi­ca­ción pro­fe­sio­nal de una ama­teur y por qué dele­gar estas deci­sio­nes en alguien sin for­ma­ción espe­cí­fi­ca aca­ba pasan­do fac­tu­ra à la comu­ni­ca­ción de cual­quier empre­sa o pro­yec­to editorial.

El cerebro diseña antes que el diseñador

Las leyes de la Ges­talt son prin­ci­pios psi­co­ló­gi­cos que expli­can cómo el cere­bro orga­ni­za la infor­ma­ción visual. For­mu­la­das a prin­ci­pios del siglo XX, son la base de muchas de las deci­sio­nes más impor­tan­tes del dise­ño grá­fi­co: des­de la maque­ta­ción de docu­men­tos cor­po­ra­ti­vos has­ta el dise­ño de logo­ti­pos. En este artícu­lo explo­ra­mos sus prin­ci­pios fun­da­men­ta­les —pro­xi­mi­dad, seme­jan­za, cie­rre, figu­ra y fon­do, con­ti­nui­dad— y cómo apli­car­los de for­ma prác­ti­ca para crear comu­ni­ca­cio­nes visua­les más efi­ca­ces, cohe­ren­tes y profesionales.

Jan Tschichold, el hombre que cambió la letra impresa para siempre

Jan Tschi­chold (1902−1974) es con­si­de­ra­do el padre de la tipo­gra­fía moder­na. For­ma­do en Leip­zig y trans­for­ma­do por la Bauhaus, publi­có en 1928 Die neue Typo­graphie, el pri­mer manual de dise­ño tipo­grá­fi­co fun­cio­na­lis­ta. Per­se­gui­do por el nazis­mo, se exi­lió en Sui­za y evo­lu­cio­nó hacia una sín­te­sis entre tra­di­ción y moder­ni­dad. Su tra­ba­jo para Pen­guin Books pro­du­jo el pri­mer manual de esti­lo edi­to­rial de la his­to­ria. Dise­ñó la tipo­gra­fía Sabon en 1967. Su lega­do sigue sien­do una refe­ren­cia esen­cial para el dise­ño edi­to­rial contemporáneo.

El orden invisible: jerarquía en los textos

La jerar­quía tipo­grá­fi­ca orga­ni­za los tex­tos en nive­les visua­les dife­ren­cia­dos que guían la lec­tu­ra y faci­li­tan la com­pren­sión. Títu­los, sub­tí­tu­los y cuer­po de tex­to no son solo deci­sio­nes esté­ti­cas: son la estruc­tu­ra sobre la que se cons­tru­ye la nave­ga­bi­li­dad de cual­quier docu­men­to. En maque­ta­ción pro­fe­sio­nal, esa jerar­quía es ade­más el meca­nis­mo que per­mi­te gene­rar índi­ces auto­má­ti­cos pre­ci­sos y man­te­ner la cohe­ren­cia en publi­ca­cio­nes exten­sas. Un artícu­lo sobre cómo apli­car este sis­te­ma en pro­yec­tos edi­to­ria­les reales.

Zuzana Licko: La mujer que reinventó la tipografía digital

Zuza­na Lic­ko nació en Bra­tis­la­va en 1961 y emi­gró a Esta­dos Uni­dos en 1968. En 1984, jun­to a su mari­do Rudy Van­der­Lans, cofun­dó Émi­gré Graphics, la pri­me­ra fun­di­ción tipo­grá­fi­ca que creó tipos ori­gi­na­les para Macin­tosh. Sus fuen­tes Oakland, Matrix, Mrs Eaves y Filo­so­fia revo­lu­cio­na­ron el dise­ño grá­fi­co y hoy for­man par­te de las colec­cio­nes per­ma­nen­tes del MoMA y el SFMOMA. Galar­do­na­da con la Meda­lla de Oro del AIGA y múl­ti­ples pre­mios inter­na­cio­na­les, Lic­ko es con­si­de­ra­da una de las figu­ras más influ­yen­tes de la tipo­gra­fía digi­tal del siglo XX.

Tu bibliografía necesita sangría francesa

La san­gría fran­ce­sa es un recur­so tipo­grá­fi­co don­de la pri­me­ra línea del párra­fo se ali­nea al mar­gen izquier­do y las siguien­tes se des­pla­zan hacia la dere­cha. Se emplea en biblio­gra­fías, glo­sa­rios, índi­ces y catá­lo­gos para orga­ni­zar visual­men­te la infor­ma­ción. En este artícu­lo expli­ca­mos su ori­gen his­tó­ri­co, cuán­do con­vie­ne uti­li­zar­la, cómo con­fi­gu­rar­la en InDe­sign y Word, qué medi­das reco­mien­dan los prin­ci­pa­les refe­ren­tes del dise­ño edi­to­rial y qué erro­res hay que evi­tar. Un deta­lle peque­ño que mar­ca la dife­ren­cia entre un docu­men­to ama­teur y uno profesional.

El interrobang que la tipografía olvidó

El inter­ro­bang nació en los años sesen­ta para resol­ver un pro­ble­ma muy con­cre­to: expre­sar sor­pre­sa e incre­du­li­dad en una sola mar­ca, en lugar del clá­si­co «?!». Lo apo­ya­ron fun­di­cio­nes, máqui­nas de escri­bir y artícu­los entu­sias­tas, pero nun­ca logró con­ver­tir­se en signo están­dar. En este artícu­lo repa­sa­mos su his­to­ria, su fra­ca­so silen­cio­so y su dis­cre­ta super­vi­ven­cia en Uni­co­de y algu­nas fuen­tes moder­nas. Más allá de la anéc­do­ta, el inter­ro­bang nos ayu­da a enten­der por qué cier­tas inno­va­cio­nes tipo­grá­fi­cas no se adop­tan y qué impli­ca­cio­nes tie­ne eso para el dise­ño edi­to­rial y corporativo.

La manzana más famosa del mundo

La evo­lu­ción del logo­ti­po de Apple reco­rre cin­co déca­das de his­to­ria del dise­ño. Ron Way­ne creó el pri­mer logo en 1976: un gra­ba­do de New­ton que resul­tó imprac­ti­ca­ble. Rob Janoff dise­ñó la man­za­na arcoí­ris en 1977 con un mor­dis­co fun­cio­nal y colo­res que comu­ni­ca­ban las capa­ci­da­des del Apple II. Lan­dor Asso­cia­tes sim­pli­fi­có el dise­ño en 1984. Jobs eli­mi­nó los colo­res en 1998. Siguie­ron ver­sio­nes vítreo (2000), cro­ma­do (2007) y plano (2015). Las alter­na­ti­vas inclu­yen pro­pues­tas en color sóli­do y las 370 varia­cio­nes de 2018. Una lec­ción magis­tral de sim­pli­ci­dad y evo­lu­ción visual.