Tu Word no es un libro (todavía)
Escribir un libro y maquetarlo son procesos completamente distintos, pero muchos autores los confunden. Dedican horas a decorar su manuscrito en Word —moviendo imágenes, ajustando tabulaciones, forzando saltos de línea— sin saber que todo ese esfuerzo visual se perderá al importar el texto en un software profesional de maquetación. Este artículo explica cómo preparar un manuscrito limpio y bien estructurado: desde el uso correcto de estilos de párrafo hasta la gestión adecuada de imágenes, tablas, notas al pie y signos tipográficos. Porque un buen libro siempre empieza con un buen manuscrito, no con un Word bonito.


